El derecho a la pensión de alimentos: garantizando el bienestar de los menores

El derecho a la pensión de alimentos: garantizando el bienestar de los menores

La pensión alimenticia para hijos es una de las medidas más importantes cuando una pareja con hijos se separa o divorcia. Su finalidad principal es garantizar que los menores puedan seguir teniendo cubiertas sus necesidades básicas, aunque sus progenitores ya no convivan juntos.

Cuando se produce una ruptura familiar, los hijos no deben verse perjudicados económicamente por la separación de sus padres. Ambos progenitores siguen teniendo la obligación de contribuir a su cuidado, educación, alimentación, vivienda, salud y desarrollo integral.

Por eso, la pensión de alimentos no debe entenderse como una ayuda voluntaria ni como una cantidad que un progenitor entrega al otro por decisión personal. Es una obligación legal vinculada al bienestar de los hijos.

En Marisa Arias Abogada, en Jerez de la Frontera, te asesoramos en procedimientos relacionados con pensiones de alimentos, pensiones compensatorias, divorcios, guarda y custodia, modificación de medidas e impago de pensiones.

¿Qué es la pensión alimenticia para hijos?

La pensión alimenticia para hijos es la cantidad económica que uno de los progenitores debe entregar para contribuir al mantenimiento de sus hijos tras una separación, divorcio o procedimiento de medidas paterno-filiales.

Aunque suele hablarse de “pensión alimenticia”, legalmente el concepto de alimentos es más amplio que la comida.

El Código Civil establece que los alimentos comprenden todo lo indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. También incluyen la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y, aun después, cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Por tanto, la pensión alimenticia de los hijos puede cubrir necesidades como:

Alimentación.
Vivienda.
Ropa y calzado.
Higiene.
Educación.
Material escolar ordinario.
Asistencia médica.
Gastos cotidianos de cuidado.
Suministros vinculados al hogar donde viven.
Necesidades básicas de desarrollo.

La pensión alimenticia existe para proteger a los hijos, no para beneficiar al progenitor que la recibe.

¿Por qué es tan importante la pensión alimenticia?

La pensión alimenticia es importante porque garantiza la continuidad de los cuidados de los hijos después de la ruptura.

Cuando los padres dejan de convivir, los menores siguen necesitando estabilidad. Necesitan vivienda, alimentación, ropa, colegio, atención médica, rutinas y apoyo económico.

La ruptura de pareja no elimina las obligaciones parentales.

El Código Civil establece que la separación, nulidad y divorcio no eximen a los padres de sus obligaciones respecto de los hijos.

Esto significa que ambos progenitores deben seguir contribuyendo al bienestar de sus hijos, aunque uno de ellos no conviva diariamente con ellos.

La pensión alimenticia ayuda a evitar que el peso económico de los menores recaiga solo sobre uno de los progenitores.

¿Quién tiene derecho a recibir la pensión de alimentos?

Los hijos tienen derecho a recibir alimentos de sus progenitores.

Cuando los hijos son menores de edad, la pensión suele ser gestionada por el progenitor con el que conviven habitualmente o por quien asume determinados gastos ordinarios.

En casos de custodia monoparental, lo habitual es que el progenitor no custodio pague una pensión de alimentos al progenitor custodio para contribuir al mantenimiento de los hijos.

En casos de custodia compartida, también puede existir pensión alimenticia, especialmente si hay diferencia notable de ingresos entre los progenitores o si uno asume más gastos.

Es importante tener claro que la pensión pertenece a los hijos. El progenitor que la recibe la administra para atender sus necesidades.

¿Quién está obligado a pagar la pensión alimenticia?

La obligación de alimentos corresponde a ambos progenitores.

Sin embargo, tras una separación o divorcio, puede establecerse que uno de ellos deba pagar una cantidad mensual al otro para equilibrar la contribución económica.

Normalmente, el pago corresponde al progenitor que no convive de forma habitual con los hijos o al que tiene mayor capacidad económica, según el régimen de custodia y las circunstancias familiares.

La cuantía se fija teniendo en cuenta las necesidades de los hijos y la capacidad económica de los progenitores.

El Código Civil establece que la cuantía de los alimentos será proporcionada al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe.

Pensión alimenticia hijos: qué incluye y qué no incluye

Una de las dudas más frecuentes sobre la pensión alimenticia hijos es qué gastos quedan incluidos dentro de la cantidad mensual y cuáles deben pagarse aparte.

Para evitar conflictos, es muy importante que el convenio regulador o la sentencia especifique con claridad qué conceptos cubre la pensión y cómo se reparten otros gastos.

Gastos ordinarios incluidos en la pensión alimenticia

Los gastos ordinarios son aquellos previsibles, periódicos y necesarios para la vida diaria de los hijos.

Suelen incluir:

Alimentación.
Ropa habitual.
Calzado.
Productos de higiene.
Parte proporcional de vivienda y suministros.
Gastos escolares ordinarios.
Material escolar básico.
Transporte ordinario.
Gastos cotidianos de cuidado.
Actividades habituales si se han tenido en cuenta al fijar la pensión.

Estos gastos se cubren normalmente con la pensión mensual.

Gastos extraordinarios

Los gastos extraordinarios son aquellos que no son periódicos o previsibles, pero pueden ser necesarios o convenientes para los hijos.

Pueden incluir:

Gafas.
Ortodoncia.
Tratamientos dentales.
Psicólogo.
Logopeda.
Fisioterapia.
Clases de apoyo.
Actividades extraescolares no previstas.
Viajes escolares.
Tratamientos médicos no cubiertos por la sanidad pública o seguro.
Gastos educativos especiales.
Necesidades sobrevenidas.

Lo recomendable es regular en el convenio:

Qué se considera gasto extraordinario.
Cuáles requieren acuerdo previo.
Cuáles son urgentes y pueden decidirse sin esperar.
Cómo se reparten: al 50 %, proporcionalmente a ingresos u otra fórmula.
Cómo se justifican.
En qué plazo deben pagarse.

Una regulación clara evita muchos conflictos posteriores.

Gastos voluntarios

No todos los gastos relacionados con los hijos deben ser pagados automáticamente por ambos progenitores.

Algunos gastos pueden considerarse voluntarios si no son necesarios o si no han sido acordados previamente.

Por ejemplo:

Una actividad extraescolar nueva no consensuada.
Un viaje no necesario.
Un campamento elegido unilateralmente.
Clases privadas no justificadas.
Compras no esenciales.

Por eso es importante pactar un sistema de comunicación y autorización previa.

¿Cómo se calcula la pensión alimenticia para hijos?

No existe una cantidad única para todos los casos. La pensión alimenticia se calcula atendiendo a las circunstancias concretas de cada familia.

Para fijar la cuantía se tienen en cuenta principalmente dos factores:

Las necesidades de los hijos.
La capacidad económica de los progenitores.

También se valoran otras circunstancias como el régimen de custodia, número de hijos, lugar de residencia, gastos escolares, vivienda, ingresos, cargas familiares y situación laboral.

Factores que influyen en el cálculo

A la hora de calcular la pensión alimenticia de los hijos pueden valorarse:

Número de hijos.
Edad de los menores.
Necesidades específicas.
Ingresos de cada progenitor.
Tipo de custodia.
Gastos escolares.
Gastos médicos.
Vivienda familiar.
Hipoteca o alquiler.
Lugar de residencia.
Disponibilidad económica.
Nuevas cargas familiares.
Gastos extraordinarios previsibles.
Nivel de vida anterior a la ruptura.
Situaciones de discapacidad o dependencia.

Cada caso requiere un análisis individualizado.

Las tablas orientadoras del CGPJ

En España existen unas tablas orientadoras del Consejo General del Poder Judicial para calcular pensiones alimenticias. Estas tablas permiten introducir datos como número de hijos, año, comunidad autónoma, localidad, ingresos de los progenitores y tipo de custodia.

Estas tablas son una herramienta útil, pero no sustituyen la valoración jurídica del caso concreto.

Sirven como orientación, no como resultado automático obligatorio.

El juez puede fijar una cantidad distinta si las circunstancias familiares lo justifican.

¿La pensión alimenticia se calcula igual en todos los casos?

No.

Dos familias con ingresos parecidos pueden tener pensiones distintas si existen diferencias relevantes.

Por ejemplo:

Un hijo con necesidades médicas especiales.
Gastos escolares elevados.
Custodia compartida con ingresos muy desiguales.
Un progenitor con cargas económicas importantes.
Hijos de diferentes edades.
Vivienda familiar atribuida a uno de los progenitores.
Existencia de hipoteca.
Gastos extraordinarios frecuentes.

Por eso, aunque las tablas orientadoras sean útiles, conviene estudiar el caso con detalle.

Pensión alimenticia en custodia monoparental

En la custodia monoparental, los hijos conviven habitualmente con uno de los progenitores.

En estos casos, lo más habitual es que el progenitor no custodio pague una pensión alimenticia mensual al progenitor custodio.

El progenitor custodio también contribuye económicamente, aunque no entregue una cantidad mensual al otro. Su contribución se produce a través del cuidado diario, vivienda, alimentación, organización y gastos que asume directamente.

La pensión del progenitor no custodio ayuda a equilibrar el reparto económico de las necesidades de los hijos.

Pensión alimenticia en custodia compartida

Existe la idea equivocada de que con custodia compartida nunca hay pensión alimenticia.

No siempre es así.

En una custodia compartida, ambos progenitores conviven con los hijos por periodos alternos y asumen gastos durante sus respectivos tiempos de convivencia. Sin embargo, puede establecerse pensión si hay una diferencia importante de ingresos o si uno de los progenitores asume más gastos ordinarios.

También puede acordarse una cuenta común para gastos de los hijos.

Por ejemplo:

Cada progenitor ingresa una cantidad mensual en una cuenta común.
Los gastos escolares se pagan desde esa cuenta.
Los gastos médicos se reparten por mitad.
Uno de los progenitores paga una cantidad al otro si hay desequilibrio económico.
Los gastos extraordinarios se abonan proporcionalmente a los ingresos.

La clave es que los hijos tengan cubiertas sus necesidades en ambos hogares.

Diferencia entre pensión alimenticia y pensión compensatoria

Es muy importante distinguir entre pensión alimenticia y pensión compensatoria.

La pensión alimenticia está destinada a cubrir las necesidades de los hijos.

La pensión compensatoria puede reconocerse a favor de uno de los cónyuges cuando la separación o divorcio produce un desequilibrio económico respecto del otro.

Por tanto:

La pensión alimenticia protege a los hijos.
La pensión compensatoria protege al cónyuge perjudicado económicamente por la ruptura, si se cumplen los requisitos.

En algunos divorcios pueden existir ambas. En otros, solo pensión alimenticia. Y en otros, ninguna pensión compensatoria.

Para más información, puedes consultar nuestra página de Pensiones Compensatorias y Pensiones de Alimentos.

¿Cómo se fija la pensión alimenticia?

La pensión alimenticia puede fijarse de dos formas principales:

Por acuerdo entre los progenitores.
Por decisión judicial si no hay acuerdo.

Pensión alimenticia de mutuo acuerdo

Si los progenitores están de acuerdo, pueden incluir la pensión alimenticia en el convenio regulador.

Este convenio deberá recoger:

Cantidad mensual.
Forma de pago.
Día de pago.
Cuenta bancaria.
Actualización anual.
Reparto de gastos extraordinarios.
Gastos escolares.
Vacaciones.
Medidas de custodia.
Régimen de visitas o convivencia.
Consecuencias en caso de impago.

Aunque haya acuerdo, el juez revisará las medidas relativas a menores para comprobar que protegen su interés.

Un acuerdo demasiado bajo o mal planteado puede no ser aprobado si perjudica a los hijos.

Pensión alimenticia en procedimiento contencioso

Si no hay acuerdo, será el juez quien fije la pensión alimenticia.

En ese caso, cada progenitor deberá aportar documentación económica y explicar las necesidades de los hijos.

Puede ser necesario presentar:

Nóminas.
Declaraciones de la renta.
Vida laboral.
Certificados de prestaciones.
Gastos escolares.
Gastos médicos.
Recibos de vivienda.
Hipoteca o alquiler.
Gastos de suministros.
Documentación bancaria.
Justificantes de necesidades especiales.
Pruebas de ingresos reales.

El objetivo es que la pensión sea proporcional y suficiente.

¿Desde cuándo se paga la pensión alimenticia?

La pensión alimenticia se paga desde el momento que establezca la resolución o el acuerdo aprobado.

En procedimientos judiciales, la cuestión del inicio del pago puede depender del tipo de procedimiento y de lo solicitado.

El Código Civil establece que los alimentos no se abonarán sino desde la fecha en que se interponga la demanda, aunque el derecho nazca desde que los necesita quien tiene derecho a ellos.

Por eso es importante actuar pronto si los hijos no están recibiendo la contribución económica necesaria.

¿Cómo se paga la pensión alimenticia?

Lo recomendable es que la pensión se pague mediante transferencia bancaria.

Así queda constancia del pago, la fecha y el concepto.

El convenio o sentencia debería indicar:

Importe mensual.
Número de cuenta.
Día máximo de pago.
Concepto de la transferencia.
Sistema de actualización.
Reparto de gastos extraordinarios.
Cómo justificar gastos adicionales.

No es recomendable pagar en efectivo sin recibo, porque puede ser difícil acreditar después que se ha pagado.

Actualización de la pensión alimenticia

La pensión alimenticia suele actualizarse anualmente.

Tradicionalmente, muchos convenios establecen la actualización conforme al IPC u otro índice pactado.

Es importante revisar la sentencia o convenio para comprobar:

Cuándo se actualiza.
Qué índice se aplica.
Quién debe calcular la actualización.
Desde qué fecha produce efectos.
Si hay atrasos por actualizaciones no aplicadas.

No actualizar la pensión durante años puede generar diferencias acumuladas.

¿Hasta cuándo se paga la pensión alimenticia?

La pensión alimenticia no termina automáticamente cuando el hijo cumple 18 años.

Esta es una de las dudas más frecuentes.

El Código Civil incluye dentro de los alimentos la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y también después, cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

Por tanto, un hijo mayor de edad puede seguir teniendo derecho a alimentos si continúa formándose, no tiene independencia económica y su situación no se debe a falta de aprovechamiento o voluntad.

Ahora bien, la pensión no tiene por qué ser indefinida.

Puede extinguirse o modificarse si cambian las circunstancias.

Casos en los que puede extinguirse la pensión

La pensión alimenticia puede extinguirse cuando:

El hijo alcanza independencia económica.
El hijo trabaja y puede mantenerse por sí mismo.
Termina su formación y tiene capacidad real de acceso al empleo.
Existe falta de aprovechamiento imputable al hijo.
Cambian sustancialmente las circunstancias.
Fallece el obligado o el beneficiario.
Se dan causas legales de extinción.

No conviene dejar de pagar unilateralmente. Si existe una resolución judicial, lo adecuado es solicitar la extinción o modificación judicialmente.

¿Puede modificarse la pensión alimenticia?

Sí. La pensión alimenticia puede modificarse si cambian sustancialmente las circunstancias que se tuvieron en cuenta al fijarla.

Por ejemplo:

Pérdida de empleo.
Reducción importante de ingresos.
Aumento de ingresos del otro progenitor.
Nuevas necesidades del hijo.
Cambio de custodia.
Nacimiento de nuevos hijos.
Enfermedad o discapacidad.
Cambio de colegio.
Independencia económica del hijo.
Aumento importante de gastos.
Cambio de residencia.

La modificación debe solicitarse judicialmente o formalizarse correctamente. No basta con que los progenitores acuerden informalmente dejar de pagar o reducir la cantidad si existe una sentencia vigente.

Modificación para reducir la pensión

Puede solicitarse una reducción si el progenitor obligado sufre una disminución real, relevante y no voluntaria de ingresos.

Por ejemplo, pérdida de empleo, bajada salarial importante o incapacidad laboral.

Pero no cualquier cambio justifica una reducción. Debe acreditarse documentalmente.

Modificación para aumentar la pensión

También puede solicitarse un aumento cuando las necesidades de los hijos crecen o cuando mejora la capacidad económica del obligado.

Por ejemplo:

Cambio educativo.
Mayores gastos médicos.
Necesidades especiales.
Aumento del coste de vida.
Mejora económica del progenitor obligado.
Gastos antes inexistentes.

¿Qué ocurre si no se paga la pensión alimenticia?

El impago de la pensión alimenticia es un incumplimiento grave.

Si existe una sentencia o convenio aprobado judicialmente y el obligado no paga, se puede reclamar judicialmente.

La Ley de Enjuiciamiento Civil contempla medidas para hacer cumplir resoluciones en materia de familia, incluyendo previsiones específicas para incumplimientos reiterados.

Además, el impago de pensiones puede tener consecuencias civiles y, en determinados casos, penales.

Reclamación civil del impago

La vía civil permite reclamar las cantidades adeudadas.

Se pueden reclamar:

Mensualidades impagadas.
Actualizaciones no abonadas.
Gastos extraordinarios aprobados o necesarios.
Intereses, si proceden.
Costas, en su caso.

Para reclamar, será importante aportar:

Sentencia o convenio.
Extractos bancarios.
Requerimientos previos, si existen.
Justificantes de gastos.
Cálculo de cantidades debidas.
Comunicación entre las partes, si es relevante.

¿Puedo dejar de pagar si no veo a mis hijos?

No.

El pago de la pensión alimenticia y el régimen de visitas son obligaciones distintas.

Si un progenitor tiene problemas para ver a sus hijos, debe reclamar el cumplimiento del régimen de visitas por la vía correspondiente, pero no puede dejar de pagar la pensión por su cuenta.

Dejar de pagar puede perjudicar a los hijos y generar responsabilidad.

¿Puedo dejar de pagar si pierdo el trabajo?

No de forma unilateral.

Si pierdes el trabajo o tus ingresos bajan de forma importante, debes solicitar una modificación de medidas.

Mientras la sentencia siga vigente, la obligación de pago se mantiene.

Actuar rápido es fundamental para evitar acumulación de deuda.

Impago de gastos extraordinarios

Además de la pensión mensual, pueden surgir conflictos por gastos extraordinarios.

Por ejemplo, uno de los progenitores puede negarse a pagar ortodoncia, gafas, psicólogo o clases de apoyo.

La posibilidad de reclamar dependerá de:

Si el gasto estaba previsto.
Si era necesario.
Si hubo acuerdo previo.
Si existía urgencia.
Si se comunicó correctamente.
Si está justificado con factura.
Qué dice la sentencia o convenio.

Por eso conviene regular los gastos extraordinarios de forma clara desde el principio.

Pensión alimenticia para hijos mayores de edad

Los hijos mayores de edad pueden seguir teniendo derecho a pensión alimenticia si no son económicamente independientes y continúan su formación por causa no imputable a ellos.

Sin embargo, a medida que los hijos alcanzan la mayoría de edad, pueden surgir debates sobre:

Rendimiento académico.
Búsqueda activa de empleo.
Dependencia económica.
Convivencia en el domicilio familiar.
Relación con los progenitores.
Edad del hijo.
Duración de los estudios.
Capacidad real de trabajar.

No existe una edad fija aplicable a todos los casos. Hay que estudiar las circunstancias.

Pensión alimenticia y nuevos hijos

El nacimiento de nuevos hijos puede influir en la capacidad económica del progenitor obligado al pago.

Sin embargo, no extingue automáticamente la pensión anterior.

Puede justificar una modificación si afecta de forma relevante a la situación económica, pero siempre debe valorarse judicialmente.

Los hijos de distintas relaciones tienen derecho a ser atendidos, y el juzgado analizará la proporcionalidad de las obligaciones.

Pensión alimenticia y desempleo

El desempleo puede afectar al cálculo de la pensión, pero no elimina automáticamente la obligación.

Si el obligado al pago está desempleado, se valorará:

Si cobra prestación o subsidio.
Si tiene otros ingresos.
Si la pérdida de empleo es temporal.
Si tiene patrimonio.
Si puede trabajar.
Si existen cargas familiares.
Las necesidades de los hijos.

Incluso en situaciones económicas difíciles, puede fijarse una pensión mínima para cubrir necesidades básicas.

Pensión alimenticia y autónomos

Cuando uno de los progenitores es autónomo, puede ser más complejo determinar sus ingresos reales.

En estos casos pueden revisarse:

Declaraciones fiscales.
Modelos trimestrales.
Facturación.
Gastos deducidos.
Cuentas bancarias.
Nivel de vida.
Patrimonio.
Vehículos.
Préstamos.
Ingresos variables.
Actividad profesional real.

El objetivo es evitar que una pensión se fije sobre una imagen económica incompleta.

Pensión alimenticia y economía sumergida

En algunos procedimientos, uno de los problemas es acreditar ingresos no declarados.

Puede ocurrir que un progenitor declare ingresos bajos, pero mantenga un nivel de vida superior.

En estos casos, pueden ser relevantes:

Movimientos bancarios.
Propiedades.
Vehículos.
Gastos habituales.
Viajes.
Actividad profesional.
Redes sociales, si son relevantes y lícitas.
Testigos.
Indicios económicos.

Este tipo de asuntos requiere una estrategia probatoria cuidadosa.

Pensión alimenticia y gastos escolares

Los gastos escolares pueden generar muchas dudas.

Algunos gastos pueden considerarse ordinarios e incluidos en la pensión. Otros pueden tratarse como extraordinarios, dependiendo de su naturaleza y de lo que establezca la sentencia o convenio.

Conviene regular expresamente:

Matrícula.
Libros.
Uniformes.
Material escolar.
Comedor.
Transporte.
Excursiones.
Actividades extraescolares.
Clases de apoyo.
Tecnología escolar.
Gastos universitarios.

Cuanto más claro sea el convenio, menos discusiones habrá.

Pensión alimenticia y vivienda familiar

El uso de la vivienda familiar puede influir indirectamente en la pensión.

Si los hijos viven en la vivienda familiar con uno de los progenitores, puede considerarse que parte de sus necesidades de habitación están cubiertas de esa forma.

También puede afectar si uno de los progenitores paga hipoteca, alquiler o suministros.

La pensión debe calcularse teniendo en cuenta el conjunto de circunstancias económicas y familiares.

Cómo preparar una reclamación de pensión alimenticia

Si necesitas solicitar una pensión alimenticia para tus hijos, conviene preparar la documentación de forma ordenada.

Puede ser útil reunir:

Certificados de nacimiento de los hijos.
Sentencia o convenio anterior, si existe.
Datos de ingresos de ambos progenitores.
Nóminas.
Declaración de la renta.
Vida laboral.
Gastos escolares.
Gastos médicos.
Gastos de vivienda.
Gastos de actividades.
Justificantes de necesidades especiales.
Extractos bancarios relevantes.
Comunicaciones entre progenitores.
Propuesta de cuantía.
Régimen de custodia solicitado.

Una buena preparación permite defender mejor la cuantía adecuada.

Cómo defenderse si te reclaman una pensión desproporcionada

También puede ocurrir que un progenitor considere que la cantidad reclamada es excesiva o no se ajusta a su capacidad económica real.

En ese caso, es importante aportar documentación que acredite:

Ingresos reales.
Gastos necesarios.
Cargas familiares.
Hipoteca o alquiler.
Otros hijos.
Situación laboral.
Deudas relevantes.
Estado de salud.
Imposibilidad temporal de pago.
Gastos que ya asume directamente.

El objetivo no es evitar contribuir al cuidado de los hijos, sino fijar una pensión proporcionada y realista.

Errores frecuentes sobre la pensión alimenticia

1. Pensar que la pensión es para el progenitor custodio

La pensión es para cubrir las necesidades de los hijos, aunque la administre el progenitor con el que conviven.

2. Creer que con custodia compartida nunca se paga pensión

Puede existir pensión en custodia compartida si hay desequilibrio económico o necesidades que lo justifican.

3. Dejar de pagar sin autorización judicial

Aunque cambien las circunstancias, no se debe dejar de pagar unilateralmente.

4. No guardar justificantes

Siempre conviene pagar por transferencia y conservar justificantes.

5. No regular los gastos extraordinarios

La falta de claridad sobre estos gastos genera muchos conflictos.

6. Copiar un convenio genérico

Cada familia tiene necesidades distintas. Un modelo estándar puede ser insuficiente.

7. No actualizar la pensión

Si el convenio prevé actualización, debe aplicarse correctamente.

8. Confundir pensión alimenticia y pensión compensatoria

Son figuras distintas y tienen finalidades diferentes.

9. No reclamar los impagos a tiempo

Dejar pasar mucho tiempo puede complicar la reclamación y acumular deuda.

10. Pensar que termina automáticamente a los 18 años

La mayoría de edad no extingue por sí sola la pensión.

Casos habituales en pensión alimenticia para hijos

Caso 1. Divorcio con custodia monoparental

Una pareja se divorcia y los hijos quedan bajo la custodia de uno de los progenitores.

El otro progenitor deberá contribuir mediante una pensión alimenticia mensual, además de asumir su parte de gastos extraordinarios.

Caso 2. Divorcio con custodia compartida e ingresos desiguales

Los progenitores acuerdan custodia compartida, pero uno gana bastante más que el otro.

En este caso, puede establecerse una pensión o una aportación mayor del progenitor con más ingresos para garantizar que los hijos tengan cubiertas sus necesidades en ambos hogares.

Caso 3. Impago de pensión

Existe una sentencia que fija una pensión mensual, pero el obligado deja de pagar varios meses.

El progenitor que administra la pensión puede reclamar judicialmente las cantidades debidas.

Caso 4. Pérdida de empleo

El progenitor obligado al pago pierde su empleo.

No debe dejar de pagar por su cuenta. Debe solicitar una modificación de medidas para adaptar la pensión a la nueva situación, si procede.

Caso 5. Hijo mayor de edad estudiando

El hijo cumple 18 años, pero sigue estudiando y no tiene independencia económica.

La pensión puede mantenerse si continúa necesitando alimentos y no ha terminado su formación por causa no imputable a él.

Cómo puede ayudarte una abogada

Una abogada especializada en Derecho de Familia puede ayudarte tanto si necesitas solicitar una pensión alimenticia como si te reclaman una cantidad que consideras desproporcionada.

En Marisa Arias Abogada podemos ayudarte a:

Calcular una pensión proporcionada.
Revisar las tablas orientadoras.
Preparar convenio regulador.
Solicitar pensión de alimentos en divorcio.
Reclamar impagos.
Solicitar modificación de medidas.
Defenderte ante una reclamación incorrecta.
Regular gastos extraordinarios.
Diferenciar pensión alimenticia y pensión compensatoria.
Negociar acuerdos familiares.
Defender los derechos de tus hijos.

Puedes consultar nuestra página de Pensiones Compensatorias y Pensiones de Alimentos para conocer mejor este servicio.

Pensión alimenticia para hijos en Jerez de la Frontera

Si necesitas asesoramiento sobre pensión alimenticia hijos en Jerez de la Frontera, es importante estudiar tu caso de forma personalizada.

No hay dos familias iguales. La cuantía adecuada dependerá de los ingresos, necesidades de los hijos, tipo de custodia, gastos escolares, vivienda, salud y circunstancias concretas de cada progenitor.

En Marisa Arias Abogada te ayudamos a resolver dudas como:

¿Cuánto debe pagarse de pensión alimenticia?
¿Qué gastos están incluidos?
¿Qué pasa si no me pagan?
¿Puedo pedir una subida?
¿Puedo pedir una reducción?
¿Qué ocurre si mi hijo cumple 18 años?
¿Hay pensión con custodia compartida?
¿Cómo se reclaman los gastos extraordinarios?
¿Qué diferencia hay con la pensión compensatoria?

Nuestro objetivo es ayudarte a proteger el bienestar de tus hijos con una solución clara, justa y legalmente segura.

Preguntas frecuentes sobre pensión alimenticia hijos

¿Qué es la pensión alimenticia para hijos?

Es la cantidad económica destinada a cubrir las necesidades de los hijos tras una separación, divorcio o procedimiento de medidas paterno-filiales.

¿Qué incluye la pensión alimenticia?

Incluye gastos necesarios como alimentación, vivienda, vestido, asistencia médica, educación y otros gastos ordinarios vinculados al cuidado de los hijos.

¿Quién debe pagar la pensión alimenticia?

Normalmente la paga el progenitor que no convive habitualmente con los hijos o quien debe contribuir económicamente según la custodia y los ingresos de ambos.

¿Cómo se calcula la pensión alimenticia?

Se calcula teniendo en cuenta las necesidades de los hijos y la capacidad económica de los progenitores. También pueden usarse las tablas orientadoras del CGPJ.

¿Hay pensión alimenticia con custodia compartida?

Sí, puede haberla si existe diferencia importante de ingresos o si uno de los progenitores asume más gastos.

¿La pensión alimenticia termina a los 18 años?

No necesariamente. Puede continuar si el hijo sigue formándose, no es independiente económicamente y la situación no se debe a causa imputable a él.

¿Qué hago si no me pagan la pensión?

Puedes reclamar judicialmente las cantidades adeudadas si existe sentencia o convenio aprobado.

¿Puedo dejar de pagar si pierdo el trabajo?

No unilateralmente. Debes solicitar una modificación de medidas si tus circunstancias económicas han cambiado de forma relevante.

¿Se puede subir la pensión alimenticia?

Sí, si aumentan las necesidades de los hijos o mejora la capacidad económica del obligado al pago.

¿Se puede reducir la pensión alimenticia?

Sí, si existe una reducción relevante, real y acreditada de ingresos u otro cambio sustancial.

¿Qué son los gastos extraordinarios?

Son gastos no periódicos o no previsibles, como ortodoncia, gafas, psicólogo, logopeda o determinados gastos educativos o médicos.

¿Qué diferencia hay entre pensión alimenticia y pensión compensatoria?

La pensión alimenticia es para los hijos. La pensión compensatoria puede corresponder a un cónyuge si la ruptura le causa desequilibrio económico.

 

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